Asumiendo desde esta contratapa que ya conocen el esquema general de la metáfora, en donde a puede ser b, y permitiéndome avanzar en la irrefrenable conquista de eso que es una cosa por otra cosa, quisiera decir que están ustedes a punto de leer un transatlántico, de abordar un barco hecho de palabras que navega en los remotos mares de las sopas de letras sagradas.
Toto escritor es la superposición de dos mundos: el de su mente creativa, donde las imágenes avanzan como un tropel, dejándonos atónitos, y sumergidos —siempre— en el asombro. Y el otro, el de los paisajes de cielos abiertos donde el pasto y algunas flores crecen salvajes, donde sus habitantes, pareciera, buscan refugio (a veces cerca de las personas, otras, lejos de ellas), ese otro es “el mundo de su corazón de artista, y de amigo”, claro.
Este libro es el ejemplo perfecto: cuatro piezas teatrales para clown en las que la realidad, la nuestra, la de todos, se expresa tan profunda y graciosa como si no existiese otro género mejor para entendernos.
Héctor Levy-Daniel es sin duda un referente fundamental en la renovación de la dramaturgia argentina a partir de los años noventa y, en particular, de la búsqueda de nuevas poéticas para la producción de sentido político en el teatro.