
Colección Aniversario


Cuentos negros de la bohemia italiana
Los cuentos “negros” de los jóvenes autores de esta excepcional antología no son necesariamente fantásticos, aunque a veces lo sean. Tienen algo de gótico en el tono sombrío, pero no siempre son de terror, aunque a veces lo sean. Tienen por momentos algo de romántico, pero no les es ajena la cruda realidad. Tienen algo de experimentación con las formas; y tienen, sobre todo, mucho de exploración del lado oscuro de la mente humana.
Prólogo, traducción y notas de Pablo Ingberg

Rebelión en la granja
Aguda sátira de los regímenes totalitarios —obviamente del régimen soviético y de la dictadura estalinista—
Traducción: Pablo Ingberg


Américo. Crónica de un error histórico
La primera edición de Américo. Crónica de un error histórico apareció póstumamente en 1944 en Estocolmo, donde se siguieron publicando en alemán las obras de Stefan Zweig (1881-1942) desde que las había prohibido el gobierno de Hitler. El texto, fiel al género de la monografía histórica, responde a una única pregunta, a saber, por qué América lleva el nombre que lleva.
Traducción: Nicolás Gelormini.

Amok. La mujer y el paisaje
Encontramos en esta, una de las primeras novelas de Zweig, la representación más febril de toda su producción literaria: la pasión como fuerza demoníaca y destructora del hombre.
Traducción: Nicolás Gelormini.

El país de los ciegos
El relato “El país de los ciegos”, que presta su nombre para titular este volumen, es la tragedia de un hombre solo e incomprendido en un mundo hostil. “La puerta en el muro” ocurre en Londres; y hay un cierto matiz alegórico, acaso autobiográfico del autor.
Traducción: Gregorio Cantera Chamorro

Los duelistas
Los duelistas (1907) narra vertiginosamente los singulares sucesos vividos por dos oficiales de caballería durante las campañas napoleónicas, llevados por las circunstancias a librar una prolongada contienda privada, cuyo imprevisible desenlace sorprenderá a ambos en el final de sus carreras.
Traducción: Cristina Piña

Dublineses
Dublineses puede leerse como un minucioso fresco de un lugar y de una época.
Traducción: Marcos Mayer
